¡Pero si no hay nada!


oscillococcinum-flu-relief-boironHace casi un mes nos hacíamos eco de la próxima visita de Rafa a Barcelona, para asistir como estrella invitada, al III Congreso de Terapias Alternativas. Supongo que con el éxito cosechado por su última conferencia en la Universidad de Almería (por cierto, señor Pedro Molina García seguimos esperando una explicación) el camino para la Radiofrecuencia Cuántica Diferencial en el ámbito de la salud está completamente despejado.

Los organizadores del citado congreso afirman con orgullo que se presentarán 22 terapias distintas. Lo que más llama la atención es que casi todas las terapias se orientan a lo mismo: a reequilibrar nuestras energías para mejorar nuestras defensas y superar el estrés. La triste realidad es que ninguna de esas terapias tiene otra utilidad que el sacarle los cuartos a los incautos. Otra cosa que llama la atención es la escasez de titulaciones oficiales en el ámbito de la salud por parte de los participantes, tan sólo hay un médico, un par de farmacéuticos, y un puñado de licenciados en psicología. En cuanto a las titulaciones del resto, empezando por nuestro insigne charlatán, corramos un tupido velo.

Al menos, dos de los participantes en el congreso se dedican a la homeopatía. Pues bueno, de eso va este post, de homeopatía. Ya habíamos hablado de homeopatía en otro post pero en este voy a entrar con más detalle en los mitos que rodean a esta terapia alternativa (o complementaria, como prefieren denominarla sus practicantes) y de la “rigurosidad científica” que avala esa práctica.

Para empezar, por si alguno lo ignora, la homeopatía es una práctica que inventó el médico alemán Samuel Hahnemann en los albores del siglo XIX. Para que os hagáis una idea de la medicina que se practicaba en esa época, uno puede recrearse con las aventuras del doctor Stephen Maturin en las novelas de Patrick O’Brian (lectura desde luego muy recomendable). En esa época se desconocía la asepsia, las sangrías eran prácticas habituales y la farmacopea contemplaba medicinas como la asafétida, el calomelano… Vamos, que si uno caía en manos de un médico lo más probable era palmar, bien desangrado, bien como consecuencia de infecciones tras procesos quirúrgicos, o bien envenenado por los “medicamentos” empleados. La teoría médica en boga se basaba en “hacer salir” aquello que causaba el mal.

En esa época, de una forma más o menos esotérica, el bueno de Hahnemann elabora su teoría rechazando (de forma acertada) que no había que hacer salir el mal pero, por otra parte, afirmaba que la enfermedad se trataba dejando que la “fuerza vital” restaure la armonía y equilibrio del cuerpo. De forma adicional, el rechazo a las medicinas de la época hizo que los pacientes del homeópata tuvieran, en algunos casos, un mayor índice de supervivencia que los pacientes de la medicina tradicional.

Si bien Hahnemann es contemporáneo al desarrollo de la medicina como práctica científica (basada en observaciones empíricas) él elabora una teoría metafísica, basada en entidades y procesos inexistentes. La homeopatía se basa en tratar las enfermedades con dosis minúsculas de medicamentos que,  a concentraciones normales, producen los mismos síntomas que la dolencia a tratar. Hahnemann pensaba que el efecto de las minúsculas dosis de los medicamentos homeopáticos era debido al efecto potenciador de la agitación a la que sometía la dilución, y que propiciaba la “liberación de poderes inmateriales y espirituales”.

Naturalmente, los años pasan y el conocimiento científico evoluciona, la medicina científica ha ido descubriendo las causas de las enfermedades y desarrollando tratamientos efectivos para las mismas y, como no podía ser de otra forma, los homeópatas han ido adaptándose al cambio, enterrando o intentando enterrar las partes más metafísicas de su “arte” e intentando proporcionar explicaciones “pseudocientíficas” para los efectos de los medicamentos homeopáticos. Durante los 200 años de existencia de la homeopatía, una y otra vez se gastan cantidades de dinero en estudios que pretenden demostrar la eficacia de los tratamientos homeopáticos, y una vez tras otra, estos estudios demuestran (al menos los que se efectúan con seriedad) que los tratamientos homeopáticos no tienen ninguna efectividad.

Recientemente, ha salido a la luz la noticia de que la multinacional de los medicamentos homeopáticos Boiron se ha visto obligada a indemnizar a usuarios de esos medicamentos en Estados Unidos por publicidad engañosa en el etiquetado de esos productos. Para que podáis apreciar los mecanismos de razonamiento de los homeópatas os voy a poner un ejemplo de un medicamento homeopático: Oscillococcinum (Oscillo). Como veis, el “medicamento” tiene su propia web donde se definen sus “bondades” y su aplicabilidad para el tratamiento de la gripe.

¿Cuál es la verdad en relación con el Oscillo? Gracias a la famosa gripe A, casi todos sabemos, a día de hoy, que la gripe es una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias causada por un virus del ARN. Bien, en los albores del siglo XX se produce la epidemia de la gripe española, un médico francés, Joseph Roy observa que en muestras de enfermos de gripe aparece una bacteria vibrante a la que denomina “oscilococo”. Roy, además, observa la misma bacteria en enfermos de cáncer, sífilis, eccema, gonorrea, etc. Vamos, que descubre una bacteria que aparece en todos los enfermos y afirma (¡con dos c…!) que se trata de la causa de todas  estas enfermedades (a día de hoy, todavía se duda de qué es lo que vio Roy por su microscopio). Ni corto ni perezoso, Roy empezó a diseñar un medicamento homeopático. Los oscilococos, según Roy, estaban presentes en todos los sitios pero no se sabe muy bien a través de qué mecanismos, Roy llega a la conclusión de que la fuente ideal de oscilococos para su medicamento homeopático se encuentra en un pato (Cairina moschata) y en concreto en el hígado y corazón de dicho animal. Llegados a este punto de la historia, aunque es obvio, se hace necesario recordar que cada una de esas enfermedades tiene una causa distinta y que no ha habido nadie que haya vuelto a observar por el microscopio los oscilococos en los enfermos ni en los patos.

Bueno, el medicamento diseñado por Roy se prepara mezclando jugo pancreático con extracto de corazón e hígado del pato de marras. Esa mezcla se deja reposar 40 días y, en ese momento, se practican las diluciones sucesivas hasta alcanzar una dilución 200CK de acuerdo a las medidas homeopáticas, lo que supone una parte de principio activo en 100200 partes de agua (vamos que si estás preocupad@ por encontrarte un trozo de hígado de pato, que sepas que tienes muchas más probabilidades de que te toque la lotería cientos de veces antes que de encontrar algo de pato ahí). Sin embargo, no nos tenemos que preocupar, los “teóricos homeopáticos” dicen que la “memoria del agua” hace que se conserve el efecto del principio activo.

Una vez tenemos nuestra dilución, fabricamos píldoras con el agua y un excipiente inactivo de sacarosa y lactosa (azúcar), las envasamos y las vendemos a razón de unos 23$ la caja de 30 dosis.

Pues bien, cuando leemos la información del “medicamento”, dice que:

“Each 0.04 oz. dose (1 g) of Oscillo contains 1 g of sugar”.

¡Cada dosis de un gramo de Oscillo contiene un gramo de azúcar! Es decir que cada pastilla solo contiene los ingredientes inactivos. Ya sospechábamos que teníamos menos probabilidades de tomar una molécula de principio activo que de que nos tocara la lotería, pero confiábamos en la memoria del agua y ahora nos damos cuenta de que ¡tampoco hay agua!
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17 comentarios

Archivado bajo Explicaciones, Pseudociencia

17 Respuestas a “¡Pero si no hay nada!

  1. Pingback: ¡Pero si no hay nada!

  2. Homeopatía = 1g./día de azúcar + efecto placebo

  3. Es que un kilo de azúcar cada 3 años solo en pastillitas no es nada despreciable… (=^_^=)

    • Muy buen enlace, Xoco. En su momento me había sorprendido el apoyo de los suizos a la homeopatía.

    • zetetic1500

      Vaya, otro físico dando contra el informe alemán sin haberlo leído. Se deduce que leyó las partes on-line y no el libro completo. Impresionante, me parece que son los físicos, matemáticos, químicos, biólogos los que suelen estar mas en contra de la homeopatía, y por experiencia, los mas mentirosos. Con los médicos ya no existe tanto problema como antes.

      • Xoco

        Vaya, otro ignorante en medicina que cree que el agua con azúcar lo cura todo y que no se ha leído el artículo entero ¿verdad?

        El Informe Bornhöft/Matthiesen (a partir de ahora, “el Informe”) es, sencillamente, un estudio realizado por homeópatas dentro de una evaluación llamada Programa de Evaluación sobre Medicina Complementaria. Se trata de un programa organizado por el gobierno suizo con el fin de determinar si los tratamientos de medicina alternativa deberían cubiertos por el servicio suizo de salud (que habían sido provisionalmente autorizados en 1998, a la espera de su autorización definitiva). El Informe es la respuesta de los homeópatas, su contribución al debate. Nada más.

        Como si escriben un enciclopedia entera ¿lo pillas? son homeópatas apoyando la homeopatía, ¿qué esperas? [aquí va un emoticono de una mano dándose una palmada en la frente y uno de una cara dándose golpes contra una pared]

      • zetetic1500

        Eso pasa por no leer el informe y me llamas ignorante. Los autores NO son homeópatas, el prof. Baumgartner no lo es, es físico y matemático.

      • Josep

        Stephan Baumgartner – Institute for Complementary Medicine (KIKOM), Inselspital, University of Berne, Switzerland
        http://www.sphq.org/doc_etudes/Bornhoeft2006%20-review%20of%20Swiss%20federal%20report.pdf

        Stephan Baumgartner – Expert Scientist in CAM (Complementary and Alternative Medicine) Research
        http://ch.linkedin.com/pub/stephan-baumgartner/67/a6a/380

        “Mi principal interés es la investigación de alta calidad metodológica en las fronteras del conocimiento en áreas relevantes para la humanidad. El enfoque de mi trabajo es la investigación en ciencias farmacéuticas y de salud, con énfasis en los métodos y procedimientos de la CAM (medicina complementaria y alternativa), la medicina antroposófica, y especialmente la homeopatía. Otras áreas de investigación son la investigación del clima, la sostenibilidad y las relaciones cósmico-terrestre. interrogantes científicos aún por resolver -como por ejemplo, el procedimiento de potenciación homeopática- me estimula más el desarrollo de nuevos enfoques científicos, procedimientos experimentales y conceptos científicos adecuados”

        Stephan Baumgartner – PhD Universität Bern · Institute for Complementary Medicine
        https://www.researchgate.net/profile/Stephan_Baumgartner/publications/
        Evidentemente todo lo que ha publicado está relacionado con la homeopatía.

        Coméntale a tu amigo Stephan que se ha dejado de incluir su titulación de físico y matemático en Linkedin, aunque la pregunta interesante es cómo llegaste a creer que lo era. Y es que ya es un clásico en pseudociencia inventarse titulaciones para intentar dar mayor credibilidad, estamos curados de espantos a estas alturas.

      • zetetic1500

        Ignorante en medicina lo soy, y estoy orgulloso por que me permite saber cada día mas. Todas las personas que he conocido son ignorantes en algo o en varias cosas. Si tu lo sabes todo, me da gusto, quizá te puedas ganar el premio de tu iconos pop, del Sysphus o del Cfi.

        “que cree que el agua con azúcar lo cura todo y que no se ha leído el artículo entero ¿verdad?”

        No he dicho que el “agua con azúcar” lo cure todo. Estas diciendo cosas eminentemente falsas. Y sí, ya me he leído todo el artículo, leí el libro completo y he contactado con alguno de los autores. Gracias.

        Espero próximamente en mi blog hacer una respuesta a la sarta de falsedades y medias verdades del físico A. Quirantes. Este sujeto en todo su artículo dedica unos cuantos párrafos al informe, omite varias partes, interpreta mal conceptos como eficacia en el mundo real, etc. Si te fijas, en la parte media se la pasa hablando de lo bueno que era Sagan, del estudio de Lancet, de los chistes y todo para no decir nada, eso sí metiendo su ideología de “afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria” (AERO), una frase que no dice nada, no agrega nada y prácticamente nadie, que no este afiliado al CSICOP o al Circulo Escéptico o sean sus fans, la toma en cuenta.

        “Como si escriben un enciclopedia entera ¿lo pillas? son homeópatas apoyando la homeopatía, ¿qué esperas?

        Entonces según tu “lógica” por ser homeópatas no vale. Si es así, entonces el estudio de Linde de 1999 no debería ser válido por que Linde es un homeópata. El de Shang, financiado por el mismo programa menos. Los estudios de Cochrane hechos todos por homeópatas tampoco deberían serlo.
        Todos los seudoescéticos hablan del informe y no demuestran haberlo leído.

      • Josep

        No sé si entiendes que estos estudios deben tener una metodología científica para ser válidos, luego deben pasar la revisión por pares, doble ciego a ser posible, para su posterior publicación en una revista científica. Y obviamente deben ser validados por científicos no homeópatas o por lo menos sin intereses detrás relacionados, pero claro, como saben que no pasarían este filtro ya se curan en salud en el mismo informe:

        Eso sí, aunque pasan de puntillas por los problemas de la homeopatía, dedican dos capítulos enteros a explicar por qué los métodos de prueba de la medicina tradicional no funcionan bien, y por qué hay que tener consideraciones especiales hacia la práctica homeopática. Según el Informe, las pruebas aleatorias en condiciones de doble ciego no son buenas por un conjunto de razones: no permiten un tratamiento individualizado del paciente; es susceptible a la existencia de falsos negativos; puede beneficiar a algunos individuos sin que el estudio lo aperciba; es vulnerable a problemas de sesgo; no son reproducibles siempre; pueden ser víctimas de intereses de los patrocinadores.

        Incluso cuestionan la ética de los experimentos doble ciego, ya que el grupo de control no está recibiendo el tratamiento que pudiera beneficiarles. No sé si le habrán explicado a esta gente que los científicos de verdad están al tanto de estos y muchos otros problemas derivados de la experimentación clínica. Por eso es tan difícil hacer bien un experimento, y por eso la bibliografía científica exige la presentación de todo tipo de detalles que puedan reducir esos fallos. Hablando en pureza, es correcto que cualquier persona crítica se haga estas y otras pruebas parecidas. Es algo que cualquier persona con espíritu crítico e inquisitivo tendría que tener en cuenta siempre.

        Salvo los homeópatas, según parece. Una de las cosas que mejor hacen los autores del Informe es “demostrar” que su cliente debe ser juzgado de forma distinta. Según ellos, las pruebas doble ciego, la aleatorización, los grupos de control, todo eso es algo que no sirve con las pruebas homeopáticas.

        ¿Por qué? Pues porque sus principios de trabajo lo impiden. La homeopatía es una especie de traje a medida que actúa de forma diferente para cada paciente, así que los experimentos doble ciego no sirven. Como el tratamiento se aplica sobre un ser humano con “fuerza vital” incluida, la investigación preclínica no es factible. La investigación fisicoquímica, tampoco. Las pruebas en animales, botánicas o in vitro, se revelan inútiles.

        Lamentable, a la altura del trilero de feria o del mejor vendedor de pócimas mágicas en el viejo oeste americano, en fin…

  4. Siento decirle que creo que ahí se equivoca señor, si que lo hay.
    Hay un negocio de muchísima pasta

    • Pues sí, esa es la desgracia de la charlatanería: no sirve para nada más que para sacarle la pasta a los incautos.

      • No solo para sacarle plata a los incautos; también para que el estafador sienta la gloria de la admiración ajena sin merecerla. Es como cuando un nene juega a ser bombero o cuando una nena juega a ser princesa: creen que con disfrazarse basta. Lo terrible es que de grandes hagan exactamente lo mismo!
        Los psicópatas tienen la mala costumbre de hacer lo que sea con tal de cumplir sus más ilógicas obsesiones. En el caso del doctor cuántico su obsesión es: a) tener mucho dinero; y b) ser reconocido y amado.
        Qué tipo enfermo!
        Excelente artículo!
        Y de hecho, qué espanto que encima de que los homeópatas vendan pastillitas con azúcar, peleen rabiosamente para defenderse llenándose la boca con que son mártires perseguidos… ¡encima ellos saben que no es así! No entiendo cómo les da la cara para ser tan mentirosos…

      • Muchas gracias joanmanumac

  5. Pingback: Sigue siendo sólo agua | Stargazer

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