Ivermectina


p021_EiC-Ivermectin_Bottom_300Some argue that corporations should not be in the business of making donations, contending that their first obligation is to reward stockholders with higher dividends and not squander company resources on gifts. I disagree.

Algunos argumentan que las corporaciones no deberían estar en el negocio de hacer donaciones afirmando que su primera obligación es recompensar a los accionistas con dividendos más altos y no malgastar los recursos de la compañía en regalos. No estoy de acuerdo.

Roy Vagelos. Químico y consejero delegado de Merck

La segunda causa de la ceguera en el mundo es una enfermedad parasitaria, producida por un gusano nematodo (Onchocerca volvulus), que se transmite a través de distintas especies de moscas y que recibe el nombre de Oncocercosis. La Oncocercosis es endémica en África en donde se calcula que hay unos 18 millones de personas infectadas y que unas 300.000 personas han perdido la vista por causa de esta enfermedad.

La causa real de la Oncocercosis no es el nematodo sino una bacteria (Wolbachia pipientis) que vive en simbiosis con el nematodo. Cuando la mosca transmisora muerde a la víctima le transmite gusanos que se enquistan en nódulos subcutáneos. Estos gusanos alcanzan la madurez sexual y se reproducen en el huésped produciendo millares de larvas conocidas como microfilarias. Las filarias se mueven a la piel y los ojos y cuando mueren, liberan a las bacterias que son las causantes de los efectos de la enfermedad.

La Oncocercosis es, sin embargo, una enfermedad tratable y el tratamiento efectivo, desarrollado mediante los procesos de la ciencia (Medicina, Farmacia y Química), se basa en una droga, la ivermectina, desarrollada por la multinacional farmacéutica Merck. Antes de que algún malpensado empiece a especular con que voy a realizar una defensa numantina de la “malvada” farmaindustria, me gustaría decirle a mis lectores que Merck, bajo la denominación Mectizan proporciona la ivermectina para el tratamiento de la enfermedad de forma gratuita bajo el Programa de Donación de Mectizan (MDP por sus siglas en inglés).

La historia que quería contar hoy es la relativa al desarrollo de la ivermectina y esta historia comienza en los años 70 cuando Merck lanzó un ambicioso programa de investigación para descubrir propiedades terapéuticas en productos naturales. Bajo este programa, se recogieron muestras de suelos, cortezas de plantas, hojas y otros productos naturales como corales en todo el mundo y se probó la eficacia de estas muestras como tratamiento frente a muchas enfermedades humanas. Como vemos, se siguió una aproximación de “fuerza bruta” al problema. Si alguna de estas muestras mostraba alguna actividad se procedía a un análisis químico exhaustivo de la muestra para encontrar el o los principios activos que esa muestra albergaba.

Una muestra de suelo obtenida en un campo de golf en Japón contenía un conjunto de compuestos, a los que los químicos bautizaron con el nombre genérico de avermectinas, que mostraban cierta actividad antiparasitaria. Las avermectinas son compuestos orgánicos complejos, con muchos ciclos y que, para algunos entre los que me cuento, tienen una extraña belleza.

Avermectins

Una vez identificado el principio activo, el siguiente paso, como vimos en el caso de la aspirina y de la quinina, consistió en mejorar la efectividad del principio activo modificando la molécula. Bajo la supervisión de Peter Meinke el equipo de Merck se dedicó a introducir cambios en la molécula y a probar su eficacia y seguridad en el uso humano. La complejidad de la molécula de partida supuso la necesidad de desarrollar novedosos procesos de síntesis química con el fin de ser capaces de obtener el compuesto en cantidades suficientes para su estudio y pruebas.

Como parte de las modificaciones, uno de los científicos de Merck, John C. “Jack” Chabala intentó hidrogenar la molécula para reducir uno de los múltiples dobles enlaces que la adornan y consiguió un compuesto que tenía unas propiedades antiparasitarias mejoradas y que era mas seguro. Probando distintas formulaciones llegaron a la conclusión de que la más efectiva era una mezcla 80:20 de dos derivados de la avermectina (A1a y A1b). Esta mezcla es la Ivermectina. La gran ventaja de la ivermectina sobre sus precursores químicos es su alta potencia ya que las dosis efectivas necesarias para el tratamiento son del orden de unas centenas de microgramos por quilo de peso del paciente y esta dosis mantiene unos niveles reducidos de filarias en el cuerpo del enfermo por un año. El tratamiento normal de la Oncocercosis debe prolongarse durante 10 o 15 años que es el ciclo de vida del nematodo.

La industrialización en la producción del medicamento fue el siguiente paso, obtener las cantidades necesarias para la demanda era impracticable mediante la síntesis química y se desarrolló un proceso de producción basado en la fermentación. Para ello hubo de identificarse las bacterias del suelo del campo de golf japonés que sintetizaban la avermectina y desarrollar los mecanismos para su cultivo y la industrialización de la producción.

En esencia, el desarrollo de la ivermectina es similar al de otros medicamentos: se descubre un producto natural que es efectivo para una determinada condición, se determina y aísla el principio activo, se desarrollan análogos químicos que mejoran su eficacia y reducen los efectos adversos del producto químico y se desarrollan los procedimientos para producir el medicamento en las cantidades necesarias para satisfacer la demanda al coste más bajo posible.

Como pueden apreciar mis lectores (y esto es ironía) el proceso es similar a sacrificar un pato para preparar un extracto de su hígado y corazón, diluirlo hasta que no queda nada de ese extracto, añadir la dilución a bolitas de azúcar y comercializarlo sobre la base de que un iluminado “vio” bacterias que no existen en el pato y que tampoco existen en los enfermos de gripe y bajo esa observación dedujo que, dado que lo similar cura a lo similar, se podría tratar con extracto de pato la gripe.

Se me pasaba un detalle por alto, a lo mejor lo que ocurre es que en el campo de golf japonés había topos y los topos son ciegos por lo tanto el extracto de suelo japonés es capaz de curar la ceguera. ¿quién sabe? a lo mejor Hahnemann acertó.

2 comentarios

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2 Respuestas a “Ivermectina

  1. me podria ampliar sobre el origen de la ivermectina

    • Bueno, no entiendo muy bien que nivel de ampliación necesitas. Prueba a buscar en Wikipedia y seguir los enlaces. Si quieres saber algo más concreto sobre la química de las lactonas cualquier texto avanzado en Química Orgánica serviría.

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